
Hace siete años el cielo se me desplomó, ni vida se paralizó por un segundo, un minuto, una hora... una eternidad.... hace siete años mi amigo, mi confidente, mi prototipo de hombre ideal, mi primo, mi querido primo se fue sin despedir, sin decir adiós, ni un beso, ni una amplia sonrisa como sólo él las sabía hacer, su callada y silenciosa risa dejo de existir...
Hoy como cada año recuerdo a mi querido primo, no quiero decir que sólamente en esta fecha lo recuerdo, de echo él convive conmigo todos los días, en cada paso que doy algo de su esencia está conmigo, pues él fue mi mentor en muchas cosas, en la trova, en el cine de arte, en las conversaciones más inteligentes, en los viajes sin un peso pero muchos deseos de conocer... sí esa parte de mi vida quedó para siempre unida a él, Saúl me presentó a Aute, a Ana Belén y Víctor Manuel, a Silvio, conocimos juntos a Serrat, a Luz Casal y redescubrimos a Milanés, me encantaba recostarme en su regazo, y el con tanto cariño me abrazaba y platicabamos noches enteras, de todo y de nada, del amor y de los fuertes desamores, platicábamos de todo lo que ibamos a hacer y prometíamos estar presentes cada uno en los triunfos y fracasos del otro.
Pero se fue, el amor lo venció y partió con él, ¿quien lo puede culpar?, ¿quién culpa al amor?, ese perfecto canalla que cambia todo lo que planeas... se fue acompañado de su bello ángel quien lo cautivó con sus alas desde el primer momento, y fue mejor así, para él, para ella, se fueron llenos de amor, llenos de ilusiones...
Hoy a tantos años sólamente le reprocho a la vida, al destino, no haberle dado las gracias por todo ese amor que compartimos, y aún más partir sin conocer a sus sobrinos, por lo demás, le seguiré pensando por siempre, porque siempre estará en cada canción que escuchamos, en cada película que vimos, en cada calle que recorrimos abrazados, mi adorado primo...
sólamente me resta incluir la letra de aquella canción que alguna vez prometimos que sería nuestro himno:
Aunque soy un pobre diablo,
casi siempre digo la verdad.
Como fuego abrasador,
siempre quise ser el que no soy.
No transcurre el tiempo junto a ti,
no existe el reloj;
no tiene sentido entre tú y yo.
Aunque soy un pobre diablo,
se despierta el día y echo a andar.
Invencible de moral.
¡Qué difícil es buscar la paz!
Convivir venciendo a los demás...
Nuestra sociedades un buen proyecto para el mal.
Dejo sangre en el papel
y todo lo que escribo
al día siguiente rompería
si no fuera porque creo en ti.
A pesar de todo,tú me haces vivir,
me haces escribir
dejando el rastro de mi alma
y cada verso es un jirón de piel.
Soy un corazón tendido al sol.
Aunque soy un pobre diablo,
sé dos o tres cosas nada más:
sé con quien no debo andar,
también sé guardar fidelidad.
Sé quiénes son amigos de verdad,
sé bien dónde están:
nunca piden nada y siempre dan.
Querencia por tí Saúl...
casi siempre digo la verdad.
Como fuego abrasador,
siempre quise ser el que no soy.
No transcurre el tiempo junto a ti,
no existe el reloj;
no tiene sentido entre tú y yo.
Aunque soy un pobre diablo,
se despierta el día y echo a andar.
Invencible de moral.
¡Qué difícil es buscar la paz!
Convivir venciendo a los demás...
Nuestra sociedades un buen proyecto para el mal.
Dejo sangre en el papel
y todo lo que escribo
al día siguiente rompería
si no fuera porque creo en ti.
A pesar de todo,tú me haces vivir,
me haces escribir
dejando el rastro de mi alma
y cada verso es un jirón de piel.
Soy un corazón tendido al sol.
Aunque soy un pobre diablo,
sé dos o tres cosas nada más:
sé con quien no debo andar,
también sé guardar fidelidad.
Sé quiénes son amigos de verdad,
sé bien dónde están:
nunca piden nada y siempre dan.
Querencia por tí Saúl...

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